En Kigali, los obispos de Ruanda y Burundi han emitido un llamamiento conjunto a favor de la paz y el desarrollo económico en la región, en medio de tensiones y desafíos económicos actuales.
El comunicado fue divulgado tras un encuentro entre los líderes religiosos de ambos países, quienes destacaron la importancia de la cooperación transfronteriza para fomentar el progreso social y económico. El cierre de fronteras, afirmaron, no solo perjudica el comercio, sino que también afecta negativamente las relaciones humanas y la cohesión social. Los obispos instaron a un diálogo continuo entre los gobiernos de Ruanda y Burundi para superar diferencias y trabajar en conjunto por el bienestar de sus poblaciones. Además, expresaron su preocupación por las dificultades económicas derivadas de las restricciones fronterizas, que limitan el acceso a recursos y oportunidades de empleo, y pidieron a las autoridades considerar alternativas que promuevan la movilidad y el comercio, garantizando al mismo tiempo la seguridad y estabilidad regional.
Los obispos de Ruanda y Burundi han realizado un llamamiento conjunto a favor de la paz en la región, en un contexto marcado por tensiones y desafíos económicos. En un comunicado emitido tras un encuentro en Kigali, los prelados han subrayado la importancia de la cooperación transfronteriza para el desarrollo económico y social de ambos países. Han destacado que el cierre de fronteras no solo afecta al comercio, sino que también tiene un impacto negativo en las relaciones humanas y la cohesión social.
La reunión de los obispos de ambas naciones ha sido una oportunidad para reforzar los lazos entre las iglesias locales y promover un mensaje de unidad y reconciliación. Los líderes religiosos han insistido en la necesidad de un diálogo continuo y constructivo entre los gobiernos de Ruanda y Burundi para superar las diferencias existentes y trabajar juntos por el bienestar de sus poblaciones. Además, han instado a las comunidades a mantener la esperanza y a contribuir activamente a la paz y el desarrollo.
En su declaración, los obispos han expresado preocupación por las dificultades económicas que enfrentan las poblaciones locales debido a las restricciones fronterizas. Han señalado que estas medidas limitan el acceso a recursos esenciales y oportunidades de empleo, exacerbando así la pobreza y la inseguridad en la región. Los prelados han pedido a las autoridades que consideren alternativas que faciliten el comercio y la movilidad, al tiempo que se garantiza la seguridad y estabilidad en la zona.
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