El 25 y 26 de marzo, más de 40 sacerdotes de la Archidiócesis de Madrid se reunieron en La Cerca, Los Molinos, para una sesión del Consejo Presbiteral.
El objetivo principal de la reunión fue evaluar la situación del presbiterio diocesano y planificar actividades pastorales futuras, enfocándose en la implementación del proceso sinodal en la diócesis. Este proceso, convocado por el Papa Francisco, busca un camino conjunto de escucha y discernimiento para la Iglesia. Durante la reunión, los sacerdotes examinaron su progreso, destacando desafíos como la necesidad de fortalecer la participación laica, el apoyo a las familias y jóvenes, y la revitalización de la pastoral en un contexto de creciente secularización. El encuentro también sirvió para reforzar la comunión entre los sacerdotes y resaltar la importancia de la formación continua del clero.
El pasado 25 y 26 de marzo, más de 40 sacerdotes de la Archidiócesis de Madrid se congregaron en la casa de La Cerca, en Los Molinos, para llevar a cabo una nueva sesión del Consejo Presbiteral. Esta reunión tuvo como objetivo principal evaluar la situación actual del presbiterio diocesano y planificar las actividades pastorales para el próximo trimestre, con especial énfasis en la implementación del proceso sinodal en la diócesis.
El Consejo Presbiteral se centró en impulsar el proceso sinodal en la diócesis, alineándose con el camino trazado por la Iglesia universal tras la convocatoria del Papa Francisco. La sinodalidad, entendida como la práctica de caminar juntos en la escucha y el discernimiento, está definiendo una nueva forma de ser Iglesia, en la que la participación del Pueblo de Dios es cada vez más relevante.
Durante los dos días de trabajo, los sacerdotes examinaron los avances en la implementación del proceso sinodal en Madrid. Se valoraron las vivencias registradas en las parroquias y comunidades, así como los desafíos que aún se deben enfrentar. Entre las principales preocupaciones expresadas, se destacó la necesidad de fortalecer la corresponsabilidad de los laicos, el acompañamiento a las familias y jóvenes, y la revitalización de la pastoral en un contexto de creciente secularización.
Además de los temas pastorales, la reunión sirvió para reforzar la comunión entre los sacerdotes de la diócesis, permitiendo compartir experiencias, preocupaciones y desafíos en el ministerio presbiteral. En este sentido, se resaltó la importancia del acompañamiento y la formación continua del clero, así como la necesidad de seguir generando espacios de encuentro y fraternidad en el seno del presbiterio diocesano.
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